Madrid
- 24 ene
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Actualizado: 13 abr

Cumplir años juntas
Este año las tres cumplimos 60. Nos sentimos de 40, a ratos de 30… y con rodillas de 80. Había que celebrarlo bien.

El viaje empieza antes de llegar
Maletas llenas de ilusión. Risas desde el despegue. Ese cosquilleo previo que ya anuncia que algo va a merecer la pena.

Dormir en el centro
Gran Vía. Céntricas de verdad.
Todo a mano, vistas de postal y la sensación de que Madrid empezaba en la puerta del hotel.

Mirar la ciudad desde arriba
Autobús turístico, auriculares puestos. Plazas, fuentes, tejados rojos.
Madrid se deja contar sola. Y el tráfico… también tiene su arte.

Caminar sin prisa (pero mucho)
Palacio Real, Sol, Plaza Mayor, Retiro. Un pateo digno de competición.
Según el contador de pasos, quemamos media paella.

Comer y celebrar
Un restaurante en la Gran Vía, plantas, luz bonita y música en directo.
Platos compartidos, brindis por los 60 y carcajadas que se quedan.

Teatro que emociona
Porque Madrid también se escucha. Fuimos al teatro.
El Rey León. Con razón sigue llenando.

El arte del tapeo
Bar tras bar. Bravas, croquetas, calamares, tortilla, churros.
Si el tapeo fuera deporte, volveríamos con medalla.

Volver cansadas, volver felices
Metro, bus, paseos, alguna tienda. Agujetas en los pies, demasiadas fotos en el móvil.
Madrid nos regaló un fin de semana inolvidable. Y nosotras lo vivimos como lo que somos: amigas, viajeras y guerreras de los 60.
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