EGIPTO
- 24 ene
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Actualizado: 31 ene

Viajar sola no significa viajar sola todo el tiempo. En Egipto me uní a excursiones, compartí mesas,
madrugué como nunca y terminé los días agotada… pero feliz. Fue un viaje intenso, caótico y profundamente humano.

Egipto no es un viaje cómodo.
Es calor, madrugones, ruido y estímulos constantes. Pero también es historia viva, paisajes que impresionan y personas que se cruzan contigo sin previo aviso.

Luxor y el primer madrugón
Levantarse a las cuatro de la mañana suena terrible. Hasta que estás en el Valle de los Reyes, frente a tumbas que llevan miles de años contando historias.
Luxor y Karnak no se visitan: se atraviesan despacio, en silencio y con respeto.

Crucero por el Nilo
El barco fue descanso… a ratos. Entre excursiones, comidas compartidas y vendedores insistentes, el Nilo seguía fluyendo tranquilo, recordándote que no todo va tan deprisa.

Abu Simbel y el cansancio que merece la pena
A las dos de la madrugada, seiscientos kilómetros de carretera y sueño acumulado.
¿Valió la pena? Sí. Sin duda. Hay lugares que justifican cualquier esfuerzo.

Viajar sola, compartir el camino
Viajar sola tiene una ventaja inesperada: siempre acabas conociendo gente.
Compartes mesas, risas, historias y cansancio. Y, sin darte cuenta, el viaje deja de sentirse solitario.

Cuando cae la noche
Por la noche, con las luces al fondo y el cuerpo agotado, todo se asienta. Baja el ruido, baja el ritmo.
Ahí es cuando entiendes que el viaje no es solo lo que ves,
sino cómo te hace sentir.

Caos, vida y humanidad
El Cairo abruma al principio. Luego miras mejor y descubres la vida cotidiana, la hospitalidad y una energía difícil de explicar.
Egipto no es fácil, pero es auténtico.

Egipto engancha
Egipto cansa, sí. Pero también emociona, sorprende y deja huella.
Es intenso, humano y real. Y cuando vuelves, sabes que una parte de ti se ha quedado allí.
Viajar no siempre es ir lejos.
La forma de viajar cambia la experiencia.
Esta lectura forma parte de la sección Viajes, donde hablamos de moverse por el mundo con calma y criterio.